Pride
temporada 3
Bajo los colores cambiantes de las banderas, la tensión crece entre hombres poderosos en el desfile. Cada mirada compartida insinúa algo que espera más allá de la música y la multitud.
Quedan 70 láminas
en esta temporada
Y una biblioteca detrás: 9 temporadas solo para este tema, tres registros, novedades cada tres días.
Hazte miembroUn desfile es un escenario que prohíbe tanto como permite. Todo ocurre a la vista de todos: la calle está llena, los cuerpos se tocan porque no hay sitio para otra cosa, y ese contacto no significa nada por sí mismo. Eso es justamente lo que vuelve decisiva la mirada. Lo que en otro lugar sería un gesto aquí se convierte en un ojo sostenido un segundo de más, un hombro que no se aparta, un reconocimiento mutuo en medio del ruido. La multitud ofrece a la vez la coartada y el obstáculo.
La tradición a la que pertenece este capítulo sostiene desde hace décadas que el deseo entre hombres empieza por la corpulencia. El público japonés la llama bara: hombres maduros en lugar de muchachos, el vello entendido como una cualidad y no como algo que haya que borrar, una sensualidad que pasa primero por la postura y solo después por el gesto. Este capítulo conserva esa base y cambia el terreno. Donde el género suele preferir el taller, la obra, la ropa de trabajo y el sudor ganado con esfuerzo, aquí los hombres están en una calle de fiesta, y el calor no viene del oficio sino del gentío y de la luz plena del día.
Tercer capítulo, y nada se concluye bajo las banderas. El tema se despliega en otras intensidades por otro lado; este eligió la espera y se mantiene en ella. El giro propio de un último capítulo no está entonces en el acto sino en la certeza: a estas alturas los hombres saben lo que quieren el uno del otro, y saben que el otro lo sabe. Lo que crece ya no es una hipótesis, es una promesa aplazada hasta después de la música.
Setenta y cuatro láminas le dan a esa lentitud el espacio que necesita. Una progresión construida sobre la mirada se cae cuando se resuelve rápido: hace falta repetición, el mismo hombre vuelto a encontrar más adelante en la comitiva, la distancia que se acorta de una lámina a la siguiente. El capítulo forma parte de la serie Celebrations, que reúne los temas de fiesta colectiva, y el desfile ocupa allí un lugar aparte: es la única celebración que ya trata, por sí misma, del deseo entre hombres. El escenario y el género dicen lo mismo, y de esa coincidencia sale la carga particular de estas páginas.
Este capítulo está hecho para quien prefiere la tensión al desenlace. Si lo que busca es el ascenso, el momento en que dos hombres se eligen dentro de una multitud de la que todavía no pueden salir, ha llegado al lugar adecuado. Si busca lo que viene después, este capítulo lo dejará en el umbral, y es a propósito.
Pride es una temporada de InkDazzle: arte homoerótico generado lámina a lámina, y luego montado como un capítulo que se lee en orden. Cada temporada existe en tres registros (sugerente, explícito y anime): los mismos hombres, dibujados a la intensidad que elijas. Un visitante lee las primeras láminas; un miembro lee la temporada entera, y todo lo publicado antes.
Las láminas se leen en orden, una tras otra, y el registro se cambia desde esta página sin perder el sitio. Una temporada que pertenece a una serie lleva su nombre arriba. Ese es el hilo a seguir para que los hombres vuelvan.